El fútbol de la gente

Así se vive este deporte en Alemania. Lo explica Ezequiel Daray.

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Cuando decidimos hacer Das Ligahaus habíamos descubierto este mundo, que estábamos seguros que muchos no podrían hacerlo, mientras miraban los partidos. Más allá de que se dan encuentros divertidos, también pasa en la Premier o en La Liga. Pero, ¿qué hace diferente a la Bundesliga del resto de Europa? Todos conocen la eficiencia y el orden de los alemanes, casi aburrido en algún punto. Pero hay algo más. En Alemania, como en ningún otro país, el fútbol es de la gente. 

Por empezar, aquí rige una ley que se conoce comunmente como “50+1”. Esto quiere decir que el 51% de las acciones de los clubes (son sociedades comerciales) no puede estar en manos de una persona o un grupo económico. Hay dos excepciones históricas: el Bayer 04 Leverkusen, porque fue fundado por el laboratorio, en 1904, casi 60 años antes de que la Bundesliga fuera creada, y el Wolfsburg, que también es un equipo que nació al calor de una empresa, en este caso automotriz. Hoy hay una nueva excepción, que los alemanes de otros equipos repudian, porque lo ven como una trampa. Una conocida marca de bebida energizante compró una franquicia de un club de la Oberliga (quinta división), a donde esta regla no llega, y lo llevó hasta la Bundesliga. Es el RB Leipzig, club al que le “pusieron alas” y hoy vuela en la primera división, metido en puestos de copas europeas. 

Pero para el resto rige la norma que decíamos, aún para los poderosos Bayern o Dortmund. Con esto se quiere evitar que un jeque, como en el caso del Manchester City, o un millonario ruso (Chelsea), compre un equipo, lo llene de estrellas y desbalancee todo el equilibrio. Para que tengan una idea, en derechos de TV el Madrid o el Barcelona perciben hasta 10 veces más que el Eibar. En la Bundesliga, el Bayern percibe 3 veces más que el humilde Darmstadt. Ahora bien, ¿por qué los bávaros ganan aplastantemente cada año? Porque tienen un managment con una visión global, que instaló la marca Bayern München en el mundo y logra millones y millones en venta de publicidad y merchandising. Pero cada año le tiene que rendir cuentas a sus accionistas, que son los hinchas. 

¿Saben cuánto cuesta una entrada para ver al FC Schalke 04, por ejemplo? Unos 15 euros. Es la más accesible en Europa. Lo más costoso, la mejor tribuna, en donde casi se le puede dar una palmadita en la espalda al entrenador, se puede conseguir por 75. No es extraño entonces que, con más de 42 mil espectadores por partido en promedio, la Bundesliga sea la reina en Europa por convocatoria de gente. El estadio del Borussia Dortmund batió un récord histórico para el fútbol mundial: por primera vez un estadio logró superar los 80 mil espectadores de promedio en la temporada 2015/16. ¿Saben cuál es la capacidad del estadio?: 80.500 plazas. 

El fútbol es de la gente y, de hecho, la transmisión de partidos por televisión paga en Alemania son los menos exitosos de todo Europa. La gente va al estadio, o a los bares tradicionales de la ciudad, en donde los partidos se ven en grupo, con las camisetas y las bufandas, y con cerveza corriendo como agua. 

Les voy a contar una breve historia, para que entiendan cómo viven el fútbol los alemanes. El Dortmund ayuda a sus fans a contratar trenes completos, para viajar a partidos en ciudades como Berlín o Múnich. Hace pocos años, en un viaje a Múnich, un periodista colombiano pudo vivir este viaje con una marea amarilla que había inundado el tren. Al llegar a destino se encontraron con otra marea, de color rojo. Una multitud de fans del Bayern los estaban esperando en Múnich. ¡No! No es lo que están pensando. Los fans del Dortmund se bajaron y entraron a la ciudad ante una múltitud del Bayern que los aplaudía y les daba la bienvenida. Mi colega colombiano todavía se emociona cuando lo cuenta. 

Los sábados, cuando los partidos arrancan a las 15.30, son días de fiesta. Desde las 10 de la mañana se pueden ver camisetas de uno y de otro por el centro, bebiendo cerveza en los lugares tradicionales. Los del Dortmund se juntan a comer “currywurst” en “Wildschütz”, el bar en donde se fundó el club, un 19 de diciembre de 1909. Los del Schalke beben cerveza en el bar del viejo estadio (en donde bebían cerveza los jugadores hasta los años 70). Los del FC Augsburg se reúnen en una cafetería tradicional y toman una línea de metro que sólo funciona los días de partido, hasta el estadio. Son algunos ejemplos. Otro aspecto es ver las rutas llenas de buses y autos con banderas, porque al equipo lo siguen a todos lados, y por eso protestan ante la posibilidad de partidos el día lunes (se implementará la próxima temporada). 

Es un mundo totalmente distinto, que sólo se puede conocer estando aquí, porque esto que les cuento no se televisa. Por eso decidimos hacer Das Ligahaus y se lo propusimos a FOX. “Esto hay que mostrarlo, porque si lo contamos no nos van a creer”, pensamos en aquel momento. El fútbol es una fiesta, y en Alemania esta fiesta es de la gente.

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