Porque Manny Pacquiao puede ganar la pelea, porque Adrien Broner también

Se enfrentan en la primera gran pelea del año en Las Vegas. Desde allí nuestro enviado nos comenta qué esperar sobre este combate.

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El año boxístico empieza en altísimo nivel: el filipino Manny Pacquiao expondrá si título de campeonato welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ante el estadounidense Adrien Broner en el MGM Grand Garden de esta ciudad.

Más allá de que algunos no le reconozcan dos conquistas con carácter de mundialista, "Pacman" es indudablemente una leyenda viviente del deporte luego de conseguir el prodigio de conquistar campeonatos en ocho diferentes categorías. El asiático ganó su primer título mundial en peso mosca (fue el del Consejo Mundial de Boxeo -CMB-), que tiene como límite los 50,802 kilogramos (108 libras), en 1999 y escaló hasta el superwelter (también fue el del CMB), que tiene como límite los 69,853 kilogramos (154 libras) en 2010.

Fue una exageración ese salto y el mismo, en rueda de prensa con algunos medios entre los que estuvo este cronista, dijo que enseguida abandonó ese título para asentarse en los welters, división en la que se enfrentará con Broner.

Por el lado de "The Problem" el juego de las categorías también le es afín. No por nada se movió desde superpluma (58, 967 kilogramos -130 libras) hasta welter (66,678 kilogramos y 147 libras), conquistando en el medio cuatro campeonatos mundiales en diferentes categorías.

Son dos peleadores que una vez retirados saludaran a los fanáticos desde la eternidad del Salón de la Fama de Canastota, al norte de New York. De eso no hay duda.

Pero qué podemos esperar en el ring. Pacquiao es el favorito en las apuestas previas por un margen considerable. Y no es aventurado pensar que sus piernas serán las que dicten la pelea.

El análisis con el filipino es complejo. Tiene 40 años, más de 23 como boxeador profesional, pero si su esquina no esconde algo, su estado debería ser impecable. Freddie Roach, el hombre que boxisticamente conoce mejor que nadie al "Pacman" nos aseguró el miércoles en una charla exclusiva que su pupilo " está pegando más fuerte que nunca".

Pero quizás esto no sea una cuestión de poder sino de traslación. El Pacquiao más excitante fue el que supo entrar y salir con una agilidad enorme sin por eso perder firmeza a la hora de asentar el golpe.

Estamos hablando del período que fue entre 2006 y 2009, cuando Pacquiao líquidó antes del límite a Erik Morales, Oscar de la Hoya, Miguel Cotto y, en quizás su mayor obra de destrucción, Ricky Hatton.

Las últimas salidas profesionales del filipino no lo mostraron con piernas notables. Ante Jeff Horn, más allá de que el fallo claramente lo perjudicó, pudo entrar pero no salir y quizás por eso recibió muchas infracciones del australiano; y si bien le dio una paloza a Lucas Matthysse, no son pocos los que piensan que el argentino llevó muy poco para confrontar en el ring.

Pero dejemos el crédito a Roach y lo que parece seguro es que si el campeón mundial puede trasladarse de forma similar a sus mejores épocas tendrá todas las de ganar ante Broner, a quien le cuesta mucho asegurar los envíos ante un peleador con buena movilidad. La muestra más clara fue su derrota ante Mikey Garcia, quien le ganó principalmente el combate con sus piernas, que le permitieron estar donde debía e irse cuando no era necesario quedarse para obtener una victoria más que holgada.

En cuanto a poder, no es un dato menor que hasta el triunfo ante Matthysse, Pacquiao estuvo casi 10 años sin ganar por nocaut. Sin piernas el "Pacman " no puede cerrar antes del campanazo final la contienda.

Por su parte, Broner, a quien se presenta siempre como un boxeador "colorido" o extravagante, algo que en consideración de este cronista le resta sus grandes méritos boxísticos, no es un pugilista de traslación. Alguna vez desde el equipo de Marcos Maidana nos comentaron que en la época que aceptaron enfrentarlo el plan fue siempre encerrarlo, que iba a intentar irse por piernas pero que sabían que no le iba a alcanzar. Si se ve las dos caídas que sufrió "The Problem" ante el argentino verán que así ocurrió.

Pero lo que sí sabe hacer Broner es acosar. Tiene con qué. A conciencia de lecciones aprendidas ahora monta una guardia muy diferente y más armada. Se intenta acercar al oponente, frenar con sus guantes y luego aprovechar su velocidad para responder. Tendrán que ser combinaciones porque en este peso al estadounidense le cuesta mucho noquear: en cinco peleas nunca definió antes del límite, aunque sí derribó a Shawn Porter de un solo gancho de izquierda en una contienda que finalmente perdió.

Veremos qué depara está gran pelea, que siempre es impredecible como toda vez que se inicia una contienda boxística. Aunque la sugerencia es mirar mucho hacia las piernas de ambos peleadores.

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