Junior, el finalista continental que destruyó su prestigio en la Conmebol Libertadores

En cuatro meses se convirtió en el peor equipo del torneo. La apatía que mostró en la derrota contra Palmeiras le puso lógica a sus números: sin puntos, sin goles y eliminado.

403605
Compartir video
Insertar video
Tamaño del video

También pasó en Brasil pero el 12 de diciembre de 2018. A partir del buen uso de la pelota, Junior dejó en estado de nervios a los 40.263 aficionados del Atlético Paranaense en el estadio Arena da Baixada en la pasada final de la Conmebol Sudamericana.

Activó su mediocampo con Víctor Cantillo, Luis Narváez, Jarlan Barrera, Luis Díaz y contagio a Teo Gutiérrez en ataque. En el segundo tiempo se adueñó de ese partido que después perdió en los penales. Lo vimos todos y lo reconoció el capitán de los brasileños, “Lucho” González. “Jugaron bien y tuvimos suerte en los penales”, explicó.

Hace apenas unas horas en Sao Paulo, un equipo con la misma base, registró el 66 por ciento de la posesión del balón, perdió 3-0 y confirmó su eliminación de la Conmebol Libertadores. El desgano que tuvo después de recibir el primer gol, lo consumió. Perdió su espíritu colectivo y se aferró a los aislados deseos individuales. No le alcanzó para meter su primer gol en cuatro partidos.

Un final inesperado cuando arrancó la fase de grupos pero que empezó a tomar forma unos minutos más tarde en Barranquilla. Teo Gutiérrez se hizo expulsar por faltas a Miguel Borja; Gabriel Fuentes repitió otra roja ante un San Lorenzo en crisis que ganó después de 15 partidos y lo obligó a sumar en altura de Arequipa donde jugó mal.

A esa ecuación con un resultado previsible, se sumó que jugó tres partidos consecutivos como visitante. Ahora volverá a casa golpeado en su orgullo, con siete goles en contra, bajos niveles de rendimiento en sus mejores jugadores, poca influencia de sus refuerzos y sin puntos.

“Junior hizo cosas siempre proponiendo ir al frente. Eso es loable. Perdió en la búsqueda de la pelota, generó el fútbol dentro de lo que es el buen toque. A veces intentó hacerlo tanto que exageró, dominó pero sin llegar al arco. Un dominio insulso que no te da la certeza de convertir”, explicó el técnico Luis Fernando Suárez.

Le quedan dos partidos para buscar el cupo a la Sudamericana. Deberá ganar para encontrar ese refugio, que alivie su decepción en la Libertadores.